jueves, 22 de septiembre de 2011

Capítulo cuarto.

( Perdonad, me ha quedado un poco más largo que los demás xD )

Llegué las dos y media con las tripas rugiendo del hambre, toda despeinada y cansadísima. De lo único que tenía ganas era de teletransportarme a casa y darme una ducha mientras comía un bacadillo.
Ojalá hubiese sido así.
Alguien más había visto a Isa saltar la valla aquella mañana, y no creáis que se guardó el secreto para si. Llamaron a mi amiga al despacho del director encuanto salimos de clase.
Yo me hundí en la desesperación, ¡no llegaría nunca a casa! Cuando se lo dije a Vera, se rió.
-¡Calla! Vete a casa, yo me quedo a ver cómo le va a Isa.
-¿De verdad?
-Pues claro, ve.
-Gracias. -contesté, realmente agradecida. No me iba a hacer de rogar.
Muy aliviada, salí a andar hacia mi casa todo lo rápido que pude. Pero vosotros no habéis estado nunca en mi pueblo, el sitio con el peor clima del mundo, o eso creo yo. Las nubes que acechaban a lo lejos desde aquella mañana habían avanzado peligrosamente hasta que, mientras no estaba ni a mitad de camino, me cayó la primera gota en la mejilla.
Gruñí, malhumorada, y me puse la capucha de la sudadera antes de hundir las manos en los bolsillos. Me pegué a las paredes para caminar bajo los balcones, pero no sirvió de mucho. Anduve con cuidado de no manchar las zapatillas de tela.
Uy, un charco. Bueno, no me preocupé, no era grande, di un saltito para esquivarlo.
-¡Ay! -exclamé. Resbalé hacia atrás y caí de lleno en el charco, salpicando todo lo que tenía cerca mientras la lluvia se intensificaba y ya no había nada seco en mí.
Una risa cálida me hizo estremecer más que el agua. Levanté la cabeza y vi a alguien acercarse todo lo rápido que el suelo mojado y resbaladizo le permitía. Me levanté y me acerqué tropezando a la pared seca.
-¿Estás bien? -preguntó la voz cálida, más cerca que antes - Muenudo ostiazo.
-Ya. -contesté. Con aquel vocabulario no podía ser menos que popular.
-¿Necesitas algo?
-Teletransportarme a mi casa, ropa seca...
Volvió a reír. Me decidí a levantarle la mirada.
Tenía los ojos castaños y grandes, y en ellos veía como un dulce chisporroteo el reflejo de la lluvia cayendo. Llevaba una chaqueta de chándal gris de marca encima de una camiseta lisa, blanca, demasiado ajustada para mi gusto. El pelo castaño, de un color raro, mojado y aplastado contra la frente. Sonreía.
-¿Hacia donde vas?
-Hacia mi casa.
-¿Me vas a decir algo en claro?
Puse cara de aburrimiento, y señalé una dirección por definir en la lejanía, más o menos por donde estaba mi casa.
-¿Quieres que te ayude? -preguntó por fin.
Lo volví a mirar a los ojos. Parecía sincero.
-No sé con qué, estoy bien. -mentí.
Me coloqué bien la mochila mojada sobre el hombro y cogí aire para seguir andando.
-Adiós, de nada por interesarme. -dijo él con picardía. Resoplé por respuesta.
No conocía a aquel chico, ni lo quería conocer. Los populares eran todos iguales, unos falsos, personas irreales  y sin escrúpulos a la hora de destrozar la vida social de los demás.
Seguí andando sin girarme ni decir nada. Oía el chapoteo de mis zapatillas sobre el suelo mojado, y detrás de mi, dos zapatos más. Giré en la siguiente esquina, pensando que él seguiría recto, pero no fue así; él me imitó. Gruñí, y seguí andando. En el siguiente cruce pensé que él volvería a girar y yo seguiría recto. Volví a equivocarme.
Pensé que me estaba volviendo loca, porque había andado ya un tramo y seguía oyendo pasos detrás de mí, así que me giré. Desgraciadamente, no era mi imaginación.
-¿Me estás siguiendo? -le pregunté, mosqueada.
-No. -contestó él con una sonrisa socarrona.
-¡Pues deja de hacerlo! -le espeté, y eché a andar más deprisa.
Pero no funcionó. El chico me siguió también los siguientes cinco minutos.
-¡Que te vayas a tu casa! -le volví a gritar, y él rió.
Qué cuadro tan cómico, pensé. Dos jóvenes bajo aquella lluvia torrencial debían estar dándose un beso o algo así, para que quedase bien. A mí un desconocido me seguía hasta mi casa.
Me empecé a poner muy nerviosa y a andar cada vez más deprisa. Él seguía detrás.
Aceleré aún más, y él volvió a imitarme.
Estaba asustada, corrí. Y él hizo lo mismo.
No sé por qué seguí corriendo hasta mi calle, no sé por qué me asustaba un chico tan jóven, con su mochila y sus vaqueros, con una risa tan dulce, unos ojos tan expresivos...
Mierda, ya había tropezado otra vez. Pero no volví a caer.
Intentando dar un frenazo las zapatillas habían resbalado y yo había caído hacia atrás, pero allí estaba él, que con su risa amable me cogió por detrás y evitó que repitiera el accidente de antes.
-¡Epa! -dijo -¿Eres así de torpe de normal, o solo hoy?
¿Cómo podía estar seco aquel chico que caminaba tras de mí bajo la lluvia?
-Suéltame -me quejé de forma arisca, mientras me desembarazaba de sus brazos.
-Encima que gracias a mí no vuelves a comerte el suelo. -dijo zalamero, secándose las manos en la chaqueta.
-No necesitaba tu ayuda.
-Lo que tú digas.
-Por supuesto que lo que yo diga.
-¿La tienes tomada conmigo o algo? ¿Te debo algo?
¿Que si me debía algo? ¿Quién diablos era aquel chico?
-No, sólo deja de perseguirme y vete a tu casa. -le gruñí.
-Perdón por seguirte corriendo -rió-, me pareció más dramático.
-¿No me digas?
-Sí, pero en lo de irme a mi casa... Bueno, eso intento.
Arqueé una ceja.
-¿Y eso qué quiere decir?
-Pues que por aquí se llega a mi casa.
No quería quedarme a hablar.
-Pues adiós.
-De nada por no dejarte caer.

4 comentarios:

  1. Hola bonita :D
    Jooo... Como que era un poco larga? y como que perdonar???? jummm deberia haber sido mas!!! Con lo bien que escribes tan poquito escrito no me sacia!! jajaja Muchas gracias por sguir mi blog eres maravillosa:)
    Por cierto el momento caida lluvia desconocido seco y tal me encanto!!!

    ResponderEliminar
  2. No sabes cuánto me anima leer esooo !
    Gracias, gracias, mil gracias, seguiré escribiendo, besos, tú sí eres Maravillosa :D
    Sigo tu blog porque es fantástico jaja :)

    ResponderEliminar
  3. Mmmm... No me gusta presionarte pues se lo que es no tener ganas de escribir y que la gente te diga que lo hagas, pero me gusta demasiado como para no leer mas!!!!
    Ahh y gracias por pasarte y seguirme!! Eres un amor :)
    besazods

    ResponderEliminar
  4. Aaahhhh jajajaja tranquila que me encanta que me pidas más ! Subiré el siguiente capítulo prontito, que ya lo tengo y me falta revisarlo ;)

    ResponderEliminar